Protección baja o media. Ofrecen una resistencia simple ante robos simples o forzados con herramientas básicas.
Son livianas de paredes delgadas (3 a 5 mm) y suelen anclarse en el suelo o en la pared, ideal para disuadir a oportunistas.
Para proteger documentos, joyas de poco valor o algo de efectivo.
Cajas fuertes de Robo
Protección media a alta, preparadas para resistir ataques con herramientas manuales (palancas, martillos, taladros).
Paredes más gruesas de 10 a 50 mm o más, puertas con sistemas anti-palanca y cerraduras de alta seguridad, pesan más.
Ideal para hogares (valores importantes), pequeños comercios y oficinas.
Cajas fuertes ignífugas / contra incendios.
Ofrecen una protección contra el fuego y en menor medida contra el calor.
Su función principal no está en resistir un robo. Tienen paredes compuestas de materiales aislantes (yeso, vermiculita). Su sellado se expande para evitar que entre humo y gases.
Se clasifican por el tiempo que pueden mantener una temperatura crítica en su interior sin que los objetos que se guardan en ellos salgan dañados. Pensamos sobre todo en documentos y dispositivos electrónicos como discos duros , USBs.
Cajas fuertes bancarias, de alta seguridad.
Ofrecen una protección alta frente a ataques sofisticados con herramientas eléctricas, sopletes e incluso explosivos de baja potencia.
Tienen paredes gruesas de hasta más de 100 mm. construidas con aleaciones de acero especial y hormigón. Cerraduras complejas que combinan un cierre mecánico , una clave y un cierre electrónico, son extremadamente pesadas.
Están pensadas para bancos, joyerías, museos o empresas con valores muy altos.
Según su mecanismo de apertura.
Llave tradicional
Combinación mecánica (o de disco), no necesita pilas, duradera y requiere memorizar una combinación.
Electrónicas y digitales
Apertura con PIN
Apertura rápida, puede haber diferentes usuarios distintos y un registro de acceso.
necesitan pilas, si se agotan necesitan una fuente de energía externa o una llave de emergencia.
Biométricas
Apertura con huella digital.
No hay que recordar códigos ni llevar llaves. Son más costosas y algunos modelos pueden tener falsos positivos/negativos.
Doble apertura, combinan dos sistemas de apertura.
Según su uso y diseño.
Cajas de depósito (para comercios)
Diseñadas con una ranura para introducir billetes y monedas. Ideales para restaurantes, tiendas, gasolineras, suelen ser ignífugas.
Cajas para armas de fuego.
Especiales para cumplir con la ley. Suelen ser compactas y de apertura rápida pero protegida para evitar la apertura por niños o personas no autorizadas. Pueden ser portátiles o se pueden anclar.
Cajas fuertes empotrables
Se pueden empotrar en una pared o en el suelo detrás de algún objeto que las disimula, cuadro, mueble, alfombra.
Cajas fuertes libres (o de sobremesa)
Cajas para datos y medios digitales
Diseñadas para mantener una temperatura más baja para proteger medios digitales que son más fáciles de dañar que documentos de papel ante elevadas temperaturas.